yoga tercera edad

Cuídate con el yoga y la meditación.

Se conoce por yoga a un conjunto de prácticas que provienen de la India, dirigidas a obtener un mayor dominio del cuerpo y a mejorar la concentración y las respuestas anímicas.

Existen diferentes tipos de yoga de entre los que el Hatha yoga es el más difundido. Se trata de un conjunto de posturas físicas que preparan al cuerpo para la meditación, generando serenidad física y mental.

Beneficios del yoga

Son muchos los beneficios de esta práctica: alivia las tensiones, mejora el tono muscular y la piel, estimula para vivir el presente o el instante, conduce a un reconocimiento interior, fomenta la paz, la serenidad, aumenta la energía general del cuerpo, mejora la flexibilidad y ayuda a equilibrar el sistema nervioso.

En lo que respecta a las personas mayores, muchas posturas están orientadas a normalizar la presión arterial, mejorar las articulaciones e incentivar el sistema circulatorio. Sus técnicas de respiración ayudan a despejar las vías respiratorias y a la relajación, provocando sensación de alivio.

Si bien es una manera de calmar la mente, no por ello produce aletargamiento; al contrario, la meditación mantiene la mente ágil y alerta, lo que permite tener claridad, recordar con más facilidad y que los pensamientos afloren en orden y con serenidad.

Previene la depresión, calma la ansiedad y ayuda a equilibrar el aparato digestivo, provocando que nos alimentemos más adecuadamente a nuestras necesidades, favoreciendo el tránsito intestinal.

Asimismo, mejora el humor y ayuda a desarrollar más y mejor la creatividad. No cura, pero ayuda a afrontar los desequilibrios a los que nos enfrentamos en la vida cotidiana de un modo constructivo y aleccionador.

Meditar implica calma, orientar la comprensión hacia estados contemplativos de la realidad más profundos, donde podemos encontrar paz y tranquilidad, ingredientes fundamentales para mantener una buena salud tanto a nivel físico como mental y emocional.

Nunca es tarde para comenzar a practicar esta disciplina. Aunque parezca que las posturas puedan ser de difícil realización para los mayores, existen múltiples opciones y es conveniente que, ante todo, acudamos al médico para que realice una evaluación y nos aconseje según cada caso particular.

Es cierto, pero, que cada cual ha de emprender este camino siguiendo su ritmo, sin forzarse, cuidando de no realizar ejercicios incómodos o que provoquen dolor.