4 consejos para hacer deporte este verano

Hacer deporte en verano comporta riesgos si no se hace de manera adecuada. Estos consejos sirven para ejercitarse con cabeza y evitar riesgos innecesarios.

Hacer deporte en España puede tener ciertos riesgos si no se toman las precauciones suficientes. Hay que tener en cuenta que en los meses en los que el calor es más intenso, julio y agosto principalmente, los termómetros pueden alcanzar temperaturas de entre 35 y 40 grados, sino más en determinadas zonas, principalmente del sur de la península.

En este artículo repasamos cuatro claves a tener en cuenta a la hora de hacer ejercicio. Porque sí podemos y debemos mantenernos activos en verano.

Hidratarse continuamente

En anteriores ocasiones hemos destacado que debemos beber unos 2 litros de agua al día para mantenernos bien hidratados y llevar un estilo de vida saludable. Sin embargo, en verano la necesidad de ingerir líquidos es superior debido a las altas temperaturas. Y más si hacemos deporte en meses con mucho calor. Hay que hidratarse constantemente, llevar botellas de agua en la mochila o en la mano si se quiere ir a correr sin peso, y no dejar de beber agua. La alimentación también es importante y hay que alimentarse adecuadamente antes de hacer actividad física.

Usar la ropa adecuada

El riesgo de sufrir insolaciones o golpes de calor no solo se debe a una exposición reiterada al sol o a una hidratación inadecuada, sino al uso de la equipación. Si hace mucho calor lo mejor es hacer deporte con prendas ligeras que transpiren y mantengan el cuerpo fresco. Por tanto, manga corta y nada de prendas negras, ya que los colores oscuros absorben el calor. Y para proteger la cabeza de los rayos del sol mientras se hace deporte, mejor una gorra.

Controlar el tiempo de ejercicio

Hacer deporte en verano implica tener en cuenta muchos factores, como las horas centrales del día en que la radiación y temperatura exterior es superior, así como el estado físico de cada uno. Si no se tiene la costumbre de hacer deporte, hay que evitar ejercitarse de manera intensa de buenas a primeras (correr una hora al día, por ejemplo), y hacerlo progresivamente. Además, si no estamos habituados a hacer deporte, nuestro cuerpo puede tolerar peor el calor. Por ello, necesitaremos reducir la intensidad y parar frecuentemente para descansar.

No hagas deporte en situaciones extremas

No es nada recomendable hacer deporte al aire libre durante las horas centrales del día, cuando en los meses de más calor se puede llegar a los 35 e incluso 40 grados. En esos casos, es mejor esperar a que caiga el sol y aprovechar ese momento para hacer actividad física. O aprovechar entornos más refrescantes como piscinas para hacer deporte.