obesidad infantil

¿Te preocupa la alimentación de tus hijos? ¿Crees que no llevan una alimentación saludable y puede afectar a su salud? Si crees que pueden sufrir obesidad infantil o quieres prevenirla, te decimos cómo. Sigue nuestros consejos y conseguirás que los niños sigan una dieta equilibrada, eviten productos poco recomendables y adquieran buenos hábitos a la hora de la comida.

La obesidad infantil es uno de los problemas más graves de nuestro siglo. Y no es para menos. En España, el 35% de los niños y adolescentes de entre 8 y 16 años padecen obesidad o sobrepeso, según el último estudio PASOS de la Gasol Foundation. Esta elevada tasa puede deberse, como indica la fundación, a varios factores. La falta de una rutina de ejercicio físico, el sedentarismo que provoca el mal uso de las nuevas tecnologías y, por supuesto, una alimentación poco saludable son las principales causas del aumento de la obesidad infantil en nuestro país.

De hecho, España se encuentra entre los países con mayor sobrepeso infantil y adolescente de la OCDE junto a Grecia, Malta e Italia. Y nuestros índices de obesidad no han dejado de crecer. La tasa de la epidemia de nuestra época, como la han denominado los expertos, ha aumentado un 38% desde 1990, según datos de Unicef. Lo más preocupante es que, si esta tendencia se mantiene, para 2022 los niños y adolescentes con obesidad superarán a los que están en su peso. 

Es un problema grave, pero tiene solución. Conseguir que los pequeños lleven una dieta saludable no es siempre una tarea sencilla, pero hay unos sencillos pasos que puedes seguir y que harán mucho más fácil que tus hijos se reconcilien con la comida y los buenos hábitos. ¡Aquí los tienes!

Prevenir la obesidad infantil en 7 pasos

  1. Deja que se impliquen en el menú semanal. Hacerles partícipes de todas las fases de su alimentación será imprescindible para evitar posteriores quejas y rechazo a la comida. Pero eso no significa que el menú esté basado únicamente en sus apetencias. Puedes ofrecerles varias opciones y encontrar un equilibrio entre lo que les gusta y lo que es bueno para ellos.
  2. Llévalos de excursión al mercado. Es importante que los niños conozcan la gran variedad de productos que existen y saber escoger los de mejor calidad. Saber de dónde proceden, cómo se compran y qué aspecto tienen al natural les hará entender mejor qué están comiendo.
  3. Cocina con ellos. Aprender a cocinar les permite a los niños desarrollar numerosas habilidades, les hará sentirse protagonistas y difícilmente se negarán a comer algo en lo que hayan participado.
  4. Come en familia. Comer y cenar en familia es una rutina necesaria para dar estabilidad y fomentar una vida saludable. Crear un ambiente agradable a la hora de comer ayudará a que los niños esperen con entusiasmo ese momento. 
  5. Enséñales a comer despacio. Comer deprisa evita que los niños se sientan saciados inmediatamente, por lo que aumentan las probabilidades de que coman más de lo necesario. Comer despacio evitará que los pequeños superen su peso ideal. 
  6. Prepárales snacks saludables. Sí, el ritmo de vida actual no nos deja mucho tiempo para dedicarle a la cocina. ¡Pero eso no es excusa! Preparar un almuerzo saludable para que tus hijos lleven al colegio puede ser muy rápido. Los snacks más saludables son, de hecho, los que menos preparación requieren: fruta fresca o deshidratada, tortitas de arroz o de maíz, frutos secos, verduras, palomitas caseras…
  7. Evita restaurantes de comida rápida. Sabemos que es difícil evitar los restaurantes de comida rápida porque están pensados para que los niños disfruten tanto de la comida como de toda la experiencia: regalos en el menú, parque de bolas y comida muy atractiva para los pequeños. Sin embargo, está demostrado que, si quieres que tus hijos lleven una vida saludable, ir a estos locales no puede convertirse en una tradición. 

Como ves, hacer que los niños lleven una vida saludable pasa principalmente por implicarles en todas las fases de su alimentación. Pero no solo eso. El ejercicio diario o frecuente y limitar las horas que le dedican a la tecnología son igual de importantes. Eso hará que adquieran los hábitos y rutinas necesarias para el buen desarrollo de su cuerpo y que eviten la obesidad infantil.