El día 24 de enero celebramos el Día Internacional de la educación, pilar fundamental para construir una sociedad mejor. La educación no solo nos permite formarnos para ser capaces de desarrollar una actividad profesional, sino que nos inculca valores de convivencia, tolerancia y respeto. Existen muchas formas de conseguirlo pero una de las que tienen mayor impacto en el futuro de nuestra sociedad es la de educar a nuestros pequeños en igualdad de género. 

La igualdad de género empieza en casa. Los padres, cuidadores y familiares que se ocupan parcialmente de la educación de los niños darán forma a la manera en que las próximas generaciones pensarán sobre la igualdad de género. Es por eso que es crucial derribar estereotipos, compartir las tareas de casa y el cuidado de los niños. Y no solo eso, aquí te dejamos unos consejos para que puedas inspirar a los próximos feministas de tu familia.

1. Comparte las tareas domésticas

Desde cocinar y limpiar hasta cambiar las bombillas o cuidar a los niños y a los mayores de la casa, las mujeres se ocupan de al menos el doble de este tipo de tareas no remuneradas. Como consecuencia, cientos de mujeres viven en desigualdad de oportunidades por no poder estudiar, trabajar a tiempo completo o simplemente tener tiempo para descansar.

Da ejemplo dividiendo equitativamente las tareas del hogar entre todos los miembros de la casa, independientemente del sexo.

2. Acepta los diversos modelos familiares

Existen muchos tipos de familia: monoparentales, padres divorciados, padres con hijos de diferentes parejas, de diferentes culturas o del mismo sexo. Es importante que los más pequeños conozcan todas las posibilidades y que entiendan que todos son igual de válidos.

3. Empodera a tus hijos para expresarse

Jóvenes de todas las partes del planeta se están plantando contra la desigualdad de género. Cuando apoyamos a nuestros hijos y los educamos en la defensa de los derechos de la mujer estamos asegurando un futuro mejor para todos. 

4. Lucha contra los estereotipos, incluso los propios

El género no trata de las diferencias biológicas, sino que es más una construcción social. La gente define qué significa ser un chico o una chica y esas condiciones sociales afectan a cómo los niños se enfrenta a las diferentes situaciones. 

Los niños empiezan a absorber estereotipos a los 3 años es por eso por lo que se recomienda abordar conversaciones sobre los roles de género en casa y no dejar de hacerlo en escuelas y lugar de trabajo.

5. Promueve el body positive

Vivimos en una sociedad en la que constantemente se nos compara físicamente con el resto utilizando estándares de belleza establecidos por los medios. El movimiento #bodypositive nació en 1996 en Estados Unidos y busca huir de la perfección tanto en cuerpos como en rostros y tallas. Para empezar, no juzgues el aspecto físico, ni el de los demás ni el tuyo propio, y rechaza aquellos estereotipos sexistas y estándares físicos irreales.

6. Escucha y aprende de ellos

La juventud actual representa un sinfín de posibilidades de talento para construir un mundo mejor. Pero para poder aprovecharnos de su poder y motivación, tenemos que escucharlos. Todos ellos tienen un rol muy importante para conseguir una igualdad de género real.