Hoy volvemos al horario de verano que tanto nos gusta. Oscurecerá más tarde, por lo que tendremos más horas de luz —aunque estos días no podemos disfrutar mucho del sol al aire libre. Sin embargo, esto también significa que “perdemos” una hora. Y es que tenemos que adelantar el reloj una hora (a las 2 h de la madrugada serán las 3 h) y, por lo tanto, dormimos una hora menos.

Se han realizado muchos estudios sobre cómo el cambio de hora puede afectar a nuestro organismo, aunque ninguno de ellos aporta resultados demasiado concluyentes.

¿Cómo nos afecta a nivel hormonal?

Desde una perspectiva fisiológica, no obstante, el cambio de hora sí que produce un hecho comprobado: la alteración de la secreción de melatonina. Esta hormona regula el estado de vigilia y sueño según de la luz solar. Sí, nuestro cuerpo realmente detecta cuándo es de día y cuándo es de noche. Al recibir más luz solar, produciremos menos melatonina, por lo que nuestro cuerpo retrasará la función de inducir el sueño.

Además, para muchos/as el horario de trabajo seguirá siendo el mismo, por lo que, en realidad, para nuestro reloj biológico nos levantaremos una hora antes de lo habitual, rompiendo la rutina del sueño. Es un efecto similar al jet-lag o al de una migraña leve.

Puede haber personas que por este hecho no descansen suficientemente bien. Es posible que tengan cansancio, fatiga e incluso una mayor irritabilidad. ¡Pero no hagas de esto una excusa! Los niños y las personas mayores son quienes suelen verse más afectados por el cambio de hora, ya que tienen una mayor sensibilidad a los cambios hormonales. Y en cualquiera de los casos el organismo se recupera y se adapta rápidamente.

Al mismo tiempo, tener más horas de luz durante el día puede mejorar nuestro optimismo. La luz tiene el poder de moldear nuestros sentimientos. Por eso, en primavera y verano tendemos a estar más animados, y al contrario en los meses de otoño e invierno. En los momentos difíciles que atravesamos, la luz podrá hacer que nos sintamos mejor a pesar de estar encerrados en casa.

¿Somos los únicos seres vivos a quienes afecta el cambio de hora?

Un hecho curioso es que los humanos no somos los únicos que sufrimos el cambio de hora. Se ha investigado que también puede afectar a los animales, y sobre todo a los de granja. El cambio de hora altera sus horarios de alimentación y puede provocarles ansiedad. En casos más concretos como el de las vacas, modifica las horas a las que se les ordeña (se les suele extraer leche cada 12 horas), lo que provoca pérdidas en el total de litros obtenidos al final del día.

El medioambiente, también se ve afectado

¿Qué impacto tiene el cambio de hora en el medioambiente? Uno de los argumentos que avalan el cambio al horario de verano son el ahorro energético que supone. En España, se estima que llega hasta un 5%. Este porcentaje representa, aproximadamente, unos 300 millones de euros. De esta cantidad, 90 millones corresponderían al consumo doméstico (unos 6 euros por hogar), y el resto, a la industria o a la iluminación de edificios de servicios. Aunque todavía no se han hecho los cálculos en el caso de estar todos/as encerrados en casa, sin bares, restaurantes, oficinas y comercios abiertos…

¿Puedo evitar de algún modo los efectos del cambio de hora?

Después de toda esta información te preguntarás si puedes hacer algo para reducir los efectos del cambio de hora en tu organismo. La respuesta es sí. Por suerte, tenemos algunas sugerencias para paliar los posibles efectos psicológicos del cambio horario:

  • El ejercicio físico puede ayudar a restablecer tu reloj biológico. No podemos ir al gimnasio, salir en bici o ir a correr, pero hacer un poco de actividad física diaria en casa seguro que te vendrá genial.
  • Mantener unos buenos hábitos de sueño todo el año, con horarios regulares a la hora de acostarse y levantarse también ayuda.
  • Adaptar poco a poco el horario de las comidas y evitar la ingesta de cafeína y alcohol es otro consejo que puedes aplicar fácilmente.