Beneficios de la natación para la salud

La natación es uno de los deportes más populares que existen. Una de las principales razones es que se trata de una actividad que puede realizarse en cualquier etapa de nuestras vidas, independientemente de la edad o estado físico de las personas. El agua puede llegar a ser un gran aliado para nuestra salud física y mental al trabajar gran parte de nuestro cuerpo sin apenas tener riesgo de lesiones. Es por eso que cada vez más personas utilizan la natación como complemento a sus rutinas o como deporte principal.

Lo más importante es saber adaptar esas rutinas a tus necesidades y adquirir unos hábitos saludables y de ejercicio físico que perduren en el tiempo. A continuación te contamos los 6  beneficios más conocidos.

El impacto de los huesos y articulaciones es muy reducido

El hecho de estar sumergidos en el agua hace que nuestros músculos y huesos apenas tengan la influencia de la gravedad. Esto es especialmente relevante para personas con problemas óseos y de articulaciones como la osteoporosis, la artritis, o incluso en casos de personas con obesidad. Además, gracias a la densidad del agua, la presión corporal está repartida por todo el cuerpo de manera uniforme, por lo que favorece un trabajo más completo.

Refuerza la espalda

Otro de los beneficios de la natación es el trabajo de la postura corporal. Una de las peculiaridades de este deporte es que se realiza de manera horizontal, por lo que el esfuerzo corporal no recae directamente sobre los hombros o algún otro punto específico del cuerpo, si no que se reparte. Y no sólo eso, la natación implica un intenso trabajo de los músculos situados en el tronco y la espalda, por lo que puede ser muy útil para fortalecer la zona de la columna vertebral.

Mejora la coordinación y la flexibilidad

La coordinación y la fuerza permite mejorar la elasticidad de las personas. El hecho de utilizar las extremidades de manera extensiva permite trabajar la elasticidad del cuerpo humano. Asimismo, la natación suele implicar ejercicios físicos simétricos, por lo que es muy favorable para la coordinación.

Mejora el sistema respiratorio

El tipo de respiración que realizamos al nadar es diferente al que hacemos con otros ejercicios cardiovasculares. La explicación es que en la mayoría de deportes la respiración suele ser más forzada, mientras que en el caso de la natación la respiración suele ser más controlada y profunda. Este ejercicio respiratorio es muy beneficioso para fortalecer los músculos de la caja torácica, por lo que mejora nuestra capacidad pulmonar.

También ayuda a que el cerebro se oxigene más favorablemente, con los respectivos beneficios que eso tiene para nuestra salud mental.

Ayuda a quemar calorías

Otro de los beneficios de la natación es que puede llegar a ser muy efectivo para la quema de calorías. Una persona adulta puede consumir nadando hasta 300 calorías en media hora, ya que la natación implica un alto nivel de resistencia al movimiento, hecho que permite trabajar el cuerpo de manera más intensa y equilibrada. Por otro lado, al hacer uso de todas las extremidades del cuerpo, se trabajan íntegramente la mayoría de músculos del cuerpo.

Libera tensión y produce relajación

Por último, es innegable que la natación puede llegar a ser muy útil para la relajación. Gracias a la capacidad de flotación, el agua nos ayuda a trabajar más libremente y liberar tensiones musculares, además nos permite introducirnos en un medio totalmente diferente al que estamos acostumbrados. Este hecho permite a las personas aislarse y concentrarse en una sola acción.