El ajetreo del día a día pasa factura en todas las estancias de la casa, y una de las más caóticas es, sin lugar a dudas, la cocina. Cajones llenos, muebles que no acaban de cerrar… “¿Dónde habré dejado las especias que compré ayer?” 

Tener una buena metodología y orden en la cocina nos permitirá ahorrar tiempo en limpieza, a la hora de hacer la lista de la compra y sobre todo hará que disfrutemos mucho más de los momentos en los que cocinemos en familia. 

Si quieres saber por dónde empezar, te contamos 6 trucos para ayudarte a mantener tu cocina ordenada y convertirla en un aliado para ahorrar tiempo.

1. Antes de entrar, dejen salir

¡Sin esfuerzo no hay recompensa! Así que tendremos que armarnos de valor y poner nuestra cocina patas arriba para desechar todo aquello que no utilicemos (o que esté caducado). La yogurtera (aún por estrenar), el paquete de fideos instantáneos que caducó en 2017, o todos esos utensilios que a saber para qué servían… ¡quédate solo con las cosas 100% útiles!

2. Prioridades

Una vez realizada la criba, tendremos que guardar aquellos utensilios que más utilicemos en los muebles y cajones más accesibles. Entendemos que hayas guardado los moldes para galletas porque son adorables, pero reserva aquellos espacios que queden más a mano para colocar el menaje de cocina más habitual.

3. El tamaño importa

Hay cocinas más espaciosas y otras más reducidas, aun así olvídate de guardar la olla XXL que sólo usas en navidad, o la paella que rescatas los domingos que te levantas “cocinillas”. Intenta encontrarles un hueco fuera de la cocina, notarás enseguida cómo ganas muchísimo espacio.

4. La despensa, tu mercado en casa

Si tienes una despensa o algún armario destinado a cumplir esa función, es fundamental que lo tengas en orden. Organízalo según el espacio disponible y agrupa aquellos alimentos de la misma categoría (conservas, salsas, arroz, pasta, etc.). Sabemos que es tedioso, pero asegúrate de colocar los productos más antiguos en las primeras filas cuando guardes la compra, ahorrarás tiempo y evitarás que caduquen sin darte cuenta.

5. Las encimeras, despejadas

Más allá de la “sagrada” cafetera y la tostadora ocasional, procura mantener las encimeras libres de bártulos y electrodomésticos. Con esto conseguirás un efecto de orden instantáneo. Además, la limpieza será mucho más sencilla y pasar la bayeta no parecerá una carrera de obstáculos.

6. Llevar la limpieza al día

Ahora que tu cocina parece sacada de una revista de interiorismo, viene lo más difícil: ¡mantenerla! 

Para ello, puedes dividir la limpieza en pequeñas tareas y organizarlas semanalmente como mejor te convenga. De esta manera evitarás los odiosos maratones de limpieza y podrás disfrutar siempre de un espacio limpio y ordenado donde sacar al chef que llevas dentro.