yoga

El ritmo de vida que llevamos, el trabajo, los estudios, las tareas del hogar y el cuidado de los hijos y el estrés en general, son las excusas más comunes para evitar practicar algún tipo de ejercicio físico. Sin embargo, estos motivos son los que precisamente deberían empujarnos a sacar unas horas a la semana para practicar yoga. En este artículo te damos 6 razones por las que esta milenaria disciplina se convertirá en tu mejor aliada para llevar una vida saludable.

Beneficios físicos de la práctica del yoga

  1. El yoga potencia la flexibilidad y el equilibrio. Empezamos por lo más obvio. El yoga, aunque no es un deporte porque no fomenta la competitividad, el esfuerzo ni la voluntad de ganar, sí es una práctica física. Y si por algo conocemos el yoga es por su habilidad por aumentar la flexibilidad y el equilibrio de cualquier yogui. No vale eso de “yo no practico yoga porque no soy nada flexible”. Si tú eres uno de esos, atento: la flexibilidad, como el equilibrio, se ganan con el tiempo y la práctica. Hay muchas posturas que requieren de flexibilidad y equilibrio pero no dejes que esto te eche para atrás. El control de tu propia respiración y la concentración que irás adquiriendo clase a clase, serán las claves para dominar la práctica.
  2. Fortalece la musculatura. Siguiendo con la parte física de estas 6 razones, practicar yoga te ayudará a fortalecer tu cuerpo. Y esto nos sirve también para desmontar otro de los mitos del yoga. Tanto en las prácticas dinámicas como las que apuestan por permanecer durante más tiempo en cada asana (postura en sánscrito), todas fortalecen distintos grupos musculares. El abdomen, los brazos, las piernas y, sobre todo, la espalda, saldrán fortalecidos con cada clase. Tendrás un cuerpo definido, fuerte y sano sin pasar horas y horas en el gimnasio.
  3. Alivia el dolor. La mayoría de los dolores leves se deben a la rigidez del cuerpo, tanto por la falta de ejercicio como por la tensión que se adquiere en momentos de estrés. Cuando no son causados por una enfermedad, el dolor de cabeza, de cuello, espalda o articulaciones puede aliviarse con una práctica de yoga continuada. Si te sientes identificado con estos síntomas, haznos caso. Los estiramientos, movilidad y fortalecimiento de tu cuerpo serán claves para evitar la aparición de contracturas y mitigar las que ya tengas.

Beneficios mentales de la práctica del yoga

4. Mejora la concentración. El yoga no es solo ejercicio físico. El trabajo de la mente tiene un papel fundamental en esta disciplina. Y sus beneficios están probados científicamente. Los expertos aseguran que 10 minutos de mindfulness o conciencia plena son suficientes para mejorar la concentración. Lo que nosotros llamamos “vivir el presente” se traduce en yoga en prestar plena atención al momento presente, al entorno exterior y a las sensaciones interiores sin permitir que los pensamientos sobre el futuro o el pasado nos distraigan. 

Una manera muy sencilla de empezar con la práctica de la meditación es controlar la respiración en 4 tiempos. ¡Pruébalo!

5. Reduce el estrés. ¿Qué es el estrés? Ni más ni menos que el preocuparse por un futuro incierto o pensar en todas las actividades que tenemos que llevar a cabo en un tiempo limitado. Ciertamente es una actividad mental descontrolada. La meditación te ayudará a relativizar las preocupaciones, mantener la calma en situaciones de incertidumbre y a concentrarte en una sola actividad sin pensar en qué pasará después. 

6. Ayuda a dormir mejor. En la vida, como en yoga, todo está conectado. Si aprendes a concentrarte en una sola actividad, reducirás tu nivel de estrés y, por ende, conciliarás mejor el sueño. Además, una práctica de yoga dinámica y frecuente aumentará tu nivel de cansancio por lo que, al llegar a casa, con la mente despejada y el cuerpo cansado, te será mucho más fácil tener un buen descanso.

¿Ya te ha picado el gusanillo? ¡No te lo pienses más! Existen meditaciones guiadas en formato podcast en Spotify y vídeos de clases prácticas de yoga. Sin embargo, te recomendamos que acudas a un estudio especializado con profesionales formados. Ellos serán los que te puedan aconsejar mejor con el tipo de yoga más adecuado para ti y tus necesidades. ¡Namaste!