Después de una noche de descanso, nuestro cuerpo necesita volver a ponerse en marcha lentamente. Una sesión de estiramientos matutinos puede ayudarnos a activar nuestros músculos y articulaciones para empezar el día con buen pie. Además, los estiramientos te ayudarán a aliviar tensión muscular, aumentar tu flexibilidad, corregir malas posturas, y prevenir dolores y lesiones indeseadas. Descubre con nosotros esta rutina de estiramiento fácil y sencilla, que podrás hacer en menos de 15 minutos.

1. Estiramiento de espalda

Agáchate en el suelo sobre tus manos y rodillas en posición de cuadrupedia. Lentamente lleva la cadera hacia atrás y siéntate sobre los talones. Mantén los pulgares de los pies juntos y las rodillas alineadas con el ancho de las caderas. A continuación, estira los brazos hacia delante e intenta que tu frente toque el suelo. Sentirás cómo se estira toda la columna vertebral, así como los brazos, hombros y caderas.

2. Estiramiento de isquiotibiales

Siéntate en el suelo con las piernas completamente extendidas y la espalda recta formando un ángulo de 90 grados con tu cuerpo. Eleva los brazos en paralelo y lleva el peso hacia delante intentando llegar lo más lejos posible o hasta tocar las puntas de los pies, preferiblemente flexionadas hacia el techo.

3. Estiramiento de aductores

Siéntate en el suelo con tu espalda recta. Junta las plantas de los pies y deja caer las rodillas hacia los lados. Usando tus antebrazos presiona ligeramente las rodillas hacia el suelo, manteniéndola la postura durante 25 a 30 segundos.

4. Rotación de cuello

Ponte de pie, con el cuerpo erguido y la mirada al frente. Colocando las manos en la cintura, giraremos lentamente la cabeza, empleando únicamente los músculos del cuello. Una vez que lleguemos al tope, aguantaremos 2 segundos en dicha posición. Deberemos realizar el mismo movimiento tanto a derecha como a izquierda.

5. Estiramiento de rodilla

Túmbate en el suelo boca arriba, colocando la espalda completamente recta (se recomienda usar una esterilla para mayor comodidad). Para comenzar el ejercicio, dobla una de las piernas, tratando de llevar la rodilla hacia el pecho sin despegar la espalda en el movimiento. Con ambas manos, tiraremos de la rodilla hacia nuestro cuerpo, aplicando tensión constante y cada vez más fuerte. Tras aguantar 10 segundos en dicha posición, procederemos a hacer lo propio con la pierna contraria.

6. Brazos arriba

Sube los brazos, entrelazando los dedos de tus manos y con las palmas apuntando hacia arriba, y mantén la postura durante 15-20 segundos. Notarás como se estiran tus tríceps, es decir, la parte de atrás de los brazos, y tu espalda.