tecnología

¿Cuántas pantallas hay en tu vida? Si has respondido rápido y tu respuesta es tres o menos, piénsalo de nuevo: el móvil, la tablet, el ordenador (el portátil de casa y el del trabajo, ahí ya van dos), la televisión (¿solo tienes una?). Cada persona en España vive con 4 pantallas de media al día. Y es que, por unas cosas o por otras, no es fácil escapar de la tecnología y sus cantos de sirena. Y si no lo es para nosotros, que se supone que conocemos las ventajas y los inconvenientes de esta era digital, imagínate para los niños.

Los más pequeños/as empiezan a consumir cantidades ingentes de información a edades muy tempranas, y la mayoría de veces lo hacen de la mano de sus progenitores. Mensajería instantánea, vídeos musicales, videojuegos, cualquier formato para mantenerlos entretenidos mientras los mayores descansan o mantienen una conversación. Pero, ¿cuál es el límite? Las nuevas tecnologías no son ni buenas ni malas, es el uso que haces de ellas lo que indicará si son nocivas para ti.

Pero como es casi imposible vivir sin ella, aquí te traemos una guía para que tus hijos puedan disfrutar de la tecnología y aprender con ella durante los primeros años de su vida.

  1. Fija un horario. El uso de la tecnología debe ser acorde con el estilo de vida y los valores de la familia y, como el resto de actividades, debe tener unos límites. Es muy importante que estos límites estén consensuados y los conozca toda tu familia. El segundo paso y más difícil es, por supuesto, ¡cumplirlos! 
  2. Sé un buen ejemplo. Los niños crecen imitando lo que ven hacer a las personas que tienen más cerca. Y los padres y madres son, durante mucho tiempo, el gran modelo a seguir. Si tus hijos/as te ven manipulando el móvil, trabajando con el portátil o simplemente viendo la tele, no entenderán por qué ellos no pueden. Por el contrario, si te ven con un libro o disfrutando de una buena conversación será más fácil que aprendan el valor de las actividades offline. 
  3. Crea zonas libres de tecnología. Al igual que estableces límites temporales para consumir tecnología, haz lo mismo con los espacios de tu hogar. Es decir, puedes prohibir el uso del móvil en el comedor, donde se reúne la familia para desayunar, comer o cenar. Así, potenciarás el diálogo y mejorará la relación familiar.
  4. Evita utilizar la tecnología como un chupete emocional. Sí, la música amansa a las fieras y los productos audiovisuales, a los más pequeños/as. Sin embargo, usar las pantallas para tranquilizar a tus hijos/as puede ser un arma de doble filo que se puede volver en tu contra. Es mejor entretenerlos con atención personalizada y utilizar la tecnología para fines pedagógicos y educativos.
  5. Selecciona los productos más adecuados. La era digital te ofrece una enorme cantidad de servicios, productos y contenidos, pero también te da la información para saber cuáles son los más indicados según su edad. Invertir tiempo en este análisis te dará las claves para conocer y controlar los contenidos que consumen tus hijos/as a través de la pantalla.
  6. Supervisa y acompáñalos. Mirar la pantalla no tiene por qué ser una actividad solitaria. Estar con tus hijos/as mientras están realizando actividades o viendo contenido digital, es una buena forma de compartir momentos y supervisar sus acciones al mismo tiempo.