La comida en bol o bowl está creando tendencia entre los amantes de los platos saludables y el verano es la época ideal para comerlos, ya que se consumen completamente fríos. Los conocidos poké bowls o buddha bowls son una de las opciones más coloridas para animar una comida o una cena, además de ser de lo más equilibrados. Combinan hidratos de carbono, proteínas y grasas saludables, ¡por lo que podrás presumir de healthy y foodie a la vez!

Tal vez el hecho de que se trate de pescado crudo te da desconfianza, pero no hay nada que temer si lo preparas de la manera adecuada, al igual que en otros platos como el sushi o el tataki de atún. En este sentido, es importante tener en cuenta dos factores: que debemos congelar el pescado antes de consumirlo, por precaución, y que solo debemos reposar la mezcla 5 minutos, pues la gracia del plato es que se preserve el sabor del atún crudo y no que se marine con la salsa.

La mezcla más utilizada es la de arroz, salmón y aguacate, pero hay una infinidad de combinaciones que puedes ir probando para elaborar diferentes poké bowls o buddha bowls.

¿Cómo preparar un poké bowl o buddha bowl?

¿Quieres saber todas las posibilidades que existen? ¡Toma nota!

  1. Empieza por los vegetales
    Puedes mezclar los que quieras, ya sean crudos o cocinados (lo ideal es elegir productos de temporada): tomate, lechuga, coliflor, calabacín, col lombarda, rúcula, boniato, pimiento, zanahoria, berenjena, alcachofas o incluso algas.
  2. Continúa con los cereales
    Combina la base vegetal con algún cereal que te aporte los hidratos de carbono. Te recomendamos que preferiblemente elijas opciones integrales: arroz, quinoa, trigo sarraceno, centeno, espelta…
  3. Añade la proteína
    Es típico comer salmón, atún, gambas, pulpo u otro tipo de pescado en los poké bowls. Pero también hay quien prefiere las proteínas vegetales. Las más comunes son: guisantes, garbanzos, lentejas, alubias, brotes de soja, edamames…
  4. Incorpora grasas saludables
    El aguacate, los frutos secos o las semillas y germinados pueden acabar de darle el toque a nuestro bowl.
  5. Aderézalo a tu gusto
    Aliña tu bowl con aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta, sésamo, albahaca… También puedes elaborar tus salsas y vinagretas con frutos secos, zumos de cítricos, miel, mostaza, jengibre, ajo…

¿De dónde provienen estos platos tan originales?

Las ensaladas que han comido nuestros padres o abuelos toda la vida no son así. ¡Qué extraño! ¿De dónde ha salido este invento de los poké bowls? Pues se trata de un plato típico hawaiiano a base de pescado.

Los buddha bowl son la simple combinación de diferentes alimentos en un solo plato. Su composición suele hacerse 100% saludable y hace del bowl una comida completa, sana, nutritiva y saciante. Se dice que su nombre tiene origen en los monjes budistas que recorrían pueblos aceptando comida de los habitantes, lo que propiciaba un plato con una importante variedad de alimentos.

5 buenos motivos para comer bowls

¿Todavía no te has decidido? Aparte de estar riquísimos, los poké bowls y los buddha bowls pueden aportar numerosos beneficios a nuestro organismo:

  1. Son un plato equilibrado, con carbohidratos, proteínas, vitaminas y minerales.
  2. El pescado nos aporta grasas insaturadas, entre ellos el tan preciado Omega 3 que tiene el poder de disminuir el colesterol y los triglicéridos en la sangre.
  3. Son un plato bajo en calorías (unas 400 kcal), muy completo y con alto poder saciante.
  4. El arroz y la quinoa nos aportan la energía de los carbohidratos, con un bajo contenido de sodio y los aminoácidos necesarios.
  5. Otro de los ingredientes habituales, el aguacate, es rico en grasas insaturadas y vitamina E.