Con el calor que está haciendo en los últimos días lo cierto es que solo apetece comer cosas frías y ligeras. Y los polos son una opción perfecta para la hidratación y el calor de verano. Hacer polos caseros es tan rápido y sencillo que te va a parecer un juego de niños. Son mucho más sanos que los industriales que puedes comprar en el super, ya que no tienen nada añadido, e incluso están más buenos. Además, pueden servirte para introducir la fruta en la dieta de tus hijos y son mucho más sanos que un helado.

¿A qué esperas? Prueba a hacerlos con los peques de la casa, ¡verás lo poco que duran!

A la hora de preparar polos la clave está en mezclar proporciones iguales de fruta con algún lácteo como yogur o leche, para que quede cremoso, y añadir una cucharada de dulce. En vez de azúcar, puedes usar un edulcorante natural como miel, estevia o algún sirope. Se pueden hacer solo con frutas y zumos de fruta, pero entonces quedan bastante cristalosos.

Tú controlas los ingredientes, lo mejor es que los elijas según tus preferencias, ¡cualquier combinación es buena! Por eso mismo, para las personas con intolerancias y alergias alimentarias es una receta muy conveniente, ya que así sabes a ciencia cierta lo que llevan.

Cómo preparar tus polos caseros

Una vez hayas seleccionado el sabor, solo tienes que seguir estos sencillos pasos. Es tan fácil que lo harás en 3 minutos.

  1. Triturar todos los ingredientes en una batidora de líquidos, tanto la fruta como el yogur o lácteo, así como el azúcar. Un truco: Puedes añadir tropezones como virutas de chocolate o trozos de fruta enteros, que luego te encontrarás al comer el polo, ¡son riquísimos! Si quieres hacerlo, añádelos al líquido ya batido.
  2. Vierte la mezcla en un molde para polos y ponla al congelador. Nuestra recomendación es que los dejes toda la noche, pero si quieres consumirlos antes puedes esperar 6 horas más o menos y ya estarán listos.

Si te cuesta sacar el polo del molde, prueba a pasarle agua caliente durante unos pocos segundos.

¡Y voilà! Pocas recetas tienen solo dos pasos, ¿verdad? ¿No te dan ganas de probarlo en casa? ¡Pues a qué esperas!

¿No tienes una polera en casa? Realmente solo necesitas un congelador y cualquier cosa que sirva de molde. Prueba a hacer lo mismo con tarrinas de yogur vacías o vasos de plástico como molde y cucharitas de postre como palo. ¡El resultado es idéntico!

Sabores, sabores… ¡y colores!

La opción más típica, y también la más saludable, es hacer polos a base de fruta, ¡y mejor si es de temporada! Ahí van algunas combinaciones que te van a encantar:

  • Plátano con arándanos
  • Fresa y mora
  • Plátano y fresa
  • Naranja y fresa
  • Mango
  • Sandía, melocotón y cereza
  • Pomelo
  • Mango y piña
  • Frambuesa y melón
  • Horchata

Si ya dominas la técnica de la fruta, tenemos dos alternativas más que te van a sorprender.

  • ¡Haz de tu cocktail un polo! Los cocktails o combinados suelen estar preparados a base de zumos de fruta y alguna mezcla alcohólica. ¿Has probado nunca un polo de mojito, sangría o crema inglesa? ¡Sorprende a tus invitados!
  • ¡Un polo de gominolas! Si te encantan las gominolas, puedes usarlas como tropezones en tu polo. Prepara la base con yogur igual que en un polo de frutas, y añade las gominolas a la mezcla una vez batida. ¡Delicioso!

Hielos de sabores y smoothies

Si te ha sobrado mezcla y no te quedan poleras, ponla en un molde de cubitos de hielo. ¡Darán un sabor y un color especiales a tus bebidas! Si no, simplemente puedes beberte la mezcla como un smoothie.