Fabricar helado de manera casera sin usar el congelador parece magia, pero no lo es: este divertidísimo y refrescante experimento para hacer en familia nos permite disfrutar de un rico helado en 10 minutos. ¡Una propuesta perfecta para los días más calurosos de primavera! Además de realizar una actividad culinaria, los niños y niñas aprenden ciencia, desarrollan la motricidad fina y experimentan con diferentes consistencias. Y lo mejor de todo, con ingredientes 100% naturales. ¿Se puede pedir más?

Actividad elaborada por el equipo pedagógico de Serunion EDUCA.

Materiales

  • Bolsa mediana/grande de congelación con cierre hermético (capacidad mínima: 3 litros),
  • Bolsa pequeña/mediana de congelación con cierre hermético (capacidad mínima: 1 litro),
  • Para el helado (algunas sugerencias): zumo de naranja natural; batido de fruta con yogurt o leche; o leche batida con cacao en polvo; etc.,
  • Cubitos de hielo (o hielo triturado) para rellenar la bolsa grande,
  • Sal de mesa. 

Instrucciones

  1. Cogemos la bolsa grande y la llenamos de hielo. Le añadimos 6 cucharadas de sal. Cerramos la bolsa y la agitamos bien.
  2. Cogemos la bolsa más pequeña y la llenamos con el sabor que queremos hacer nuestro helado. Nos aseguramos de que quede dentro la menor cantidad de aire posible.
  3. Ponemos la bolsa pequeña en la anterior, la más grande y llena de hielo y sal. Cerramos esta última bien y agitamos vigorosamente el paquete entero durante unos 10-15 minutos. ¡Si lo hacemos entre todos será más fácil! Luego nos aseguramos de que el contenido ya tiene consistencia de helado.
  4. Sacamos la bolsa pequeña con cuidado y la ponemos bajo el grifo para sacarle la sal antes de abrirla. ¡Ya tenemos nuestro helado! La clave está en la sal: cuando ésta se ha mezclado con el hielo, ha bajado su punto de congelación y ha hecho con que el hielo se derritiera. Pero, puesto que el hielo necesita absorber calor para derretirse, ha tratado de conseguirlo por medio de los materiales que tiene a su alrededor. En este caso, los ingredientes de nuestro helado, con los que está en contacto. De esta forma, la temperatura de los ingredientes disminuye considerablemente al perder energía, lo que da como resultado la congelación y, finalmente, el helado.

¡100% casero!