En este juego de memoria olfativa, en lugar de cartas utilizaremos envases con diferentes sustancias olorosas. Como en cualquier memory, se trata de ir descubriendo parejas de elementos iguales – en este caso, olores. En cada tirada se huele un par de piezas que se vuelven a esconder si no hacen par. ¡Preparad vuestras narices!

Actividad elaborada por el equipo pedagógico de Serunion EDUCA

Materiales

  • 5 ingredientes para el memory (algunas sugerencias): cabezas de ajo sin piel, cebolla troceada, chocolate en polvo, limón, café en polvo, orégano, albahaca, tomillo, menta fresca, canela en rama, frutos secos troceados, alguna fruta de temporada, etc.
  • 10 recipientes iguales de pequeñas de dimensiones (envases de yogurt, por ejemplo) no transparentes
  • .10 cuadraditos de tela (idénticos) para tapar los envases (también puedes utilizar papel aluminio).
  • 10 gomas elásticas o pegamento.
  • Adhesivos para numerar los recipientes por pareja (o rotuladores).

Instrucciones

  1. Para construir el juego, hay que poner una pequeña cantidad de cada uno de los ingredientes olorosos en dos recipientes, taparlos con un cuadradito de tela o papel aluminio y luego hacerles pequeños agujeros (lo suficiente para que sea posible oler lo que hay dentro).
  2. Ocultamos en la base de los recipientes un adhesivo con el mismo número para cada pareja, o lo escribimos con un rotulador.
  3. Antes de comenzar la partida, mezclamos con cuidado todos los envases. El/a primer/a jugador/a elegirá 2 envases para oler y, si son iguales, se los lleva (los adhesivos nos servirán para confirmar de que se trata de la misma pareja de olores). Si no son iguales los vuelve a poner en la mesa. Luego, le toca hacer lo mismo al siguiente jugador/a. Gana quien acumule un mayor número de parejas de olores.

¡Ya tenéis todo listo para jugar!