Los crayones son indispensables para las manualidades infantiles ya que se deslizan y pintan fácilmente sobre diferentes tipos de materiales. Pero no importa el ancho ni la marca: los crayones, tarde o temprano, siempre terminan rompiéndose en trozos. La buena noticia es que los podemos reciclar de una manera muy sencilla y volver a usarlos una y otra vez.

Actividad elaborada por el equipo pedagógico de Serunion Educa

Materiales

  • Crayones viejos y/o rotos,
  • Moldes de silicona de diferentes formas/figuras, o cubiteras para hielo, o moldes para magdalenas de papel de hornear, etc. 

Instrucciones

  1. Reunimos todos los crayones viejos y retiramos el papel.
  2. Colocamos los pedazos de crayón en los moldes. Podemos elegir mezclar diferentes colores o separar los del mismo color o tonalidad.
  3. Horneamos los moldes unos minutos a fuego muy bajo hasta que se derritan por completo. En general, los crayones empiezan a ablandarse alrededor de los 40°C.
  4. Dejamos que se enfríen antes de desmoldar. ¡Ya tenemos nuevos crayones!

¡Ya tenéis todo listo para jugar!