tecnicas de relajacion en la oficina

Tantas horas en el trabajo pueden producirnos estrés y que nuestro rendimiento disminuya. Además, los nervios generan malestar general, con lo que la relación con nuestros compañeros puede verse afectada.

Es necesario desconectar unos minutos de nuestras tareas para mantener la calma y conseguir relajarnos. De esta manera, estaremos más receptivos y lograremos ser más productivos en el trabajo.

Técnicas que te resultarán útiles para relajarte en la oficina

Te proponemos una serie de técnicas que puedes realizar en la oficina y que te ayudarán a relajar los músculos, haciéndote sentir mucho mejor mientras trabajas.

Estirar los brazos

Para evitar que los hombros y las muñecas se resientan, estira los brazos entrecruzados hacia delante, sube los hombros ligeramente y, después, haz rotaciones con las muñecas. Realiza estos movimientos durante tu jornada laboral, durante pequeños ratos, para relajar las zonas afectadas.

Mover la cabeza

Mueva la cabeza en todas las direcciones: arriba y abajo, ladéala hacia ambos lados, haz movimientos circulares, etc. Ejerce presión, con cuidado, colocando la mano izquierda sobre la oreja derecha y al revés. De esta manera calmarás los dolores de la nuca y evitarás que las cervicales se resientan tanto.

Respirar profundo

Apoya bien la espalda en el asiento, cierra los ojos y respira muy hondo, manteniendo el aire en tus pulmones unos segundos, para después exhalarlo muy despacio por la nariz. Esta técnica de relajación la puedes realizar en cualquier momento y es de las más efectivas.

Técnica de visualización

Dedicar tantas horas a estar sentado delante de un ordenador se vuelve aburrido. Cierra los ojos y visualiza un lugar en el que te gustaría estar o un momento que te gustaría vivir y disfruta de la sensación de desconectar del trabajo.

Caminar

Paséate por los pasillos o un espacio disponible para caminar. La idea es que lo hagas para desconectar y no dediques estos paseos para seguir pensando en el trabajo. Aprovecha y bebe agua o prepárate un té.

Haz descansos

Haz pausas de 5 o 10 minutos, cierra los ojos, ponte música, distráete mirando por la ventana, etc. La cuestión es que hagas descansos cortos y dejes de hacer tus tareas un rato, de esta manera, cuando las retomes, estarás más fresco y podrás darle un nuevo enfoque a lo que estés haciendo en ese momento.

Estas técnicas de relajación no te llevarán mucho rato, pero conseguirán que estés más calmado y tu estado de ánimo mejore. Además, serás más productivo si tu cuerpo no está resentido y desconectas brevemente del trabajo.