Cómo reducir el calor en la oficina con estos sencillos pasos
Cómo reducir el calor en la oficina con estos sencillos pasos

Con la llegada del calor es muy frecuente utilizar el aire acondicionado en la oficina. Además, las altas temperaturas llegan antes cada año y eso puede traducirse en un uso excesivo del aire en el puesto de trabajo. Más si cabe en aquellas oficinas con mucha luz natural pero con un deficiente sistema de ventilación.

Estas son algunas claves que se pueden poner en práctica sin tener que pasarse con el aire acondicionado.

Ropa cómoda

A veces no depende de nosotros poder regular la temperatura de la oficina. Por ese motivo, es recomendable adaptar nuestra ropa sin romper los códigos de vestimenta. Los hombres pueden decantarse por americanas y trajes de tejidos más ligeros como por ejemplo el lino o el algodón. Las mujeres, también con tejidos ligeros y sandalias con sandalias.

Cuanto más cerca de la ventana mejor

Muchas oficinas no disponen de un sistema de ventilación adecuado y en algunas de ellas los ventanales no se pueden abrir. Si hay alguna cerca que se pueda abrir, hay que aprovechar y facilitar la corriente de aire a lo largo del día.

Además, los estores pueden ser de gran ayuda. Con ellos se podrá reducir la exposición al sol durante las horas centrales al día y, con ello, también la entrada del calor por las ventanas.

Una buena hidratación es la clave

Este es sin duda el paso más fácil de seguir. No hay que dejar de beber agua o zumos durante la jornada laboral. En varias ocasiones hemos dicho que hay que beber dos litros de agua al día. Pues bien, en verano, debido al calor, hay que hidratarse continuamente y beber incluso más. Mantenerse hidratado es una de las claves para tener un estilo de vida saludable.

Acudir a las salas menos calurosas

En todas las oficinas hay algún espacio donde la temperatura no sea tan exagerada. Con tan solo unos minutos en ella será suficiente para refrescarse. Así se evitará una exposición reiterada al aire acondicionado.