Beneficios de la música en la oficina

La música puede ser un gran aliado para trabajar y concentrarse en la oficina. Está demostrado científicamente que puede afectar de manera positiva en la actividad cerebral.

Música para concentrarse en la oficina

Según los expertos, la música puede ayudar en el desarrollo de nuestras habilidades cognitivas gracias a que nos permite aislarnos del ruido externo e incrementar nuestra concentración. Por lo que puede llegar ser muy útil para el aprendizaje y la memoria, e incluso estimular la imaginación y la creatividad.

Una de las principales explicaciones es que el cerebro segrega una sustancia hormonal llamada dopamina. Esta sustancia es la responsable de hacernos sentir placer cuando escuchamos música, del mismo modo que ocurre cuando comemos.

De hecho, según un estudio realizado por la prestigiosa revista Nature Neuroscience, cuando el cerebro segrega esta sustancia, el ser humano es capaz de desarrollar su trabajo con un mejor estado de ánimo y llevar a cabo las tareas con una mayor motivación. Por eso, la música puede ser perfecta para concentrarse en la oficina. También nos permite combatir el aburrimiento en tareas más mecánicas y monótonas, o cuando tenemos que realizar grandes esfuerzos físicos.

La cuestión es saber qué tipo de música escuchar y cómo hacerlo. Es evidente que la decisión siempre será muy personal y lo que guste y ayude a unos, tal vez no lo haga a otros. Sin embargo, existen algunas recomendaciones respaldadas por los expertos.

Algunos trucos para escuchar música y no distraerse:

  • Escuchar música sin letra o que sea desconocida para ti. Mejor que no sea en tu idioma materno para no  entenderla. Si lo haces así, prestarás más atención a la tarea que estás realizando y no a la música en sí.
  • Saber identificar qué tipo de música y género va bien para cada uno de los momentos.  El tempo de la canción es sumamente importante Dependiendo de si es una tarea que requiere más concentración y/o relajación, o si por el contrario, es una actividad más activa y mecánica, recomiendan escuchar música más lenta o rápida.
  • Utilizar un volumen que no sea molesto para llevar a cabo el trabajo. Lo ideal es encontrar el punto intermedio que permita aislarse de ruidos externos y que tampoco sea tan molesto que no puedas concentrarte.
  • Priorizar  la música  ambiente, la clásica y la electrónica instrumental. Son muy positivas para el trabajo cerebral, ya que sólo se utilizan instrumentos musicales y no vocales.