Alternativas saludables al café

Tomar café es uno de los hábitos más universales que existen. En cualquier lugar del mundo se consume esta bebida aromática de origen árabe, ya sea por su sabor, sus beneficios antioxidantes o sus propiedades estimulantes. Una taza de café ayuda a reducir la sensación de fatiga, permite afrontar el día con más vitalidad y prestar más atención a las tareas que realizamos.

Todo ello se debe en gran medida a la cafeína, un compuesto que ayuda a activar la neurotransmisión en el sistema nervioso central. Además, permite liberar adrenalina en nuestro cuerpo, por lo que aumenta la frecuencia cardíaca y contribuye a la activación del metabolismo.

De hecho, está demostrado científicamente que el café tiene un efecto vasodilatador que mejora la circulación de la sangre y la función pulmonar, así como ayuda a prevenir enfermedades como la diabetes.

Existen muchos estudios que defienden los beneficios del café en el organismo. Con todo, es importante saber que un consumo inapropiado puede repercutir negativamente en la salud. Por ejemplo, consumir altos porcentajes de café puede producir desajustes en el sueño, inquietud o provocar un ritmo cardíaco acelerado. Por lo que suele ser desaconsejable para aquellos que sufren de insomnio, ansiedad o estrés. Y no solo eso, está comprobado que es contraproducente en personas que sufren de irritación en el estómago y el intestino.

Alternativas al café

El problema viene cuando tomar café se convierte en una necesidad. Un consumo excesivo puede alterar nuestros biorritmos naturales y convertirse en un arma de doble filo, ya que el café puede tener en algunas ocasiones más perjuicios que beneficios. Es importante saber que existen otras alternativas a la cafeína que pueden aportarnos la misma energía y que son igual o más saludables que el café.

Té negro

El té negro es una bebida perfecta para la fatiga física y mental. Aumenta el riego del cerebro y combate los dolores de cabeza al mejorar la capacidad de dilatación y contracción de los vasos sanguíneos. Si bien es cierto que contiene teína, el té negro ayuda a bajar los niveles de estrés al reducir la cantidad de cortisol en nuestro cuerpo. Por lo que, si no queremos consumir café porque estamos estresados o tenemos ansiedad, tal vez esta infusión energizante sea la respuesta.

Agua de coco

El agua de coco es una bebida muy rica en minerales como el potasio, el magnesio, el calcio o el fósforo. Estos minerales trabajan para un correcto funcionamiento del sistema nervioso y cardiovascular, por lo que es una bebida que aporta mucha energía. Y no solo eso, el agua de coco contiene muy pocas calorías y azúcares, además de ser muy digestiva. Por ello, se convierte en una bebida muy adecuada para aquellos que sufren de problemas en el aparato digestivo y prefieren evitar el café en horas de trabajo.

Té rooibos

El té rooibos se ha vuelto muy conocido al estar libre de cafeína o teína, por tanto es altamente recomendable para aquellos que tienen ansiedad o insomnio. Además, inhibe la producción de cortisol, la hormona del estrés. Asimismo, sus propiedades antioxidantes y remineralizantes hacen de esta bebida una alternativa muy saludable al café.

Infusión de ginseng

Esta bebida ha ganado presencia con el paso del tiempo. Es una infusión procedente de la medicina tradicional china que mejora la capacidad física y mental gracias a los compuestos de su raíz. Además, tomar esta infusión contribuye a controlar el peso y a retrasar el envejecimiento, es diurética y activa el sistema inmunológico.