Muchas veces sentimos que nos faltan horas en el reloj para llegar a todo lo que queremos hacer, o que hemos gastado todas nuestras energías en esa mañana frenética de trabajo donde apenas hemos parado. Aunque pase desapercibida, la hora de la comida puede ser nuestra mayor aliada en estos casos, ya que con una buena planificación podremos sacarle partido a un tiempo que pocas veces se aprovecha al máximo. Te proponemos unos ejemplos de cómo invertir ese tiempo a tu favor y rascarle unos minutos muy valiosos al reloj. 

1. Salir a pasear

Salir después de comer a caminar es un hábito sano para nuestro cuerpo y para nuestra mente, que estará más despejada para afrontar lo que nos queda de jornada laboral.

2. Comer con amigos

Si dispones de tiempo suficiente, puedes aprovechar la hora de la comida en el trabajo para quedar a comer con algún amigo o amiga. Este será el momento ideal para reencontrarte con aquellos amigos del “a ver si nos vemos un día de estos”, siempre y cuándo no lo dijeras como excusa, claro.

3. Hacer recados pendientes

El banco está cerrado cuando sales de trabajar, las tiendas están abarrotadas el fin de semana, tienes que comprar regalos de última hora… No siempre podemos hacer las gestiones que queremos en nuestro tiempo libre, así que la hora de la comida puede ser el momento idóneo para tachar algún encargo de nuestra lista de tareas. ¡Incluso puedes ir a lavar el coche!

4. Hacer ejercicio

En solo 30 minutos puedes hacer el ejercicio diario recomendado, ya sea en forma de entrenamiento funcional, yoga, spinning, natación… Una de las formas más comunes de hacer deporte en esta hora es salir a correr, apuntarse a un gimnasio cercano al lugar de trabajo, o incluso hacer ejercicio en la misma oficina si dispone de un espacio abierto. Escojas la opción que escojas, ¡recuerda dejar tiempo suficiente para poder comer después!

5. Lectura o podcasts

Si el tiempo no te alcanza para leer por las tardes, puedes aprovechar tu hora de comida para “devorar” algunas páginas de tu libro favorito. Si lo prefieres también puedes usar plataformas de audio con podcasts o audiolibros, así podrás seguir el contenido que más te interesa mientras comes. 

6. Mundo digital

La hora de la comida es también un buen momento para meternos en redes sociales y mantenernos al día de la actividad de nuestros contactos. Del mismo modo, también podemos aprovechar para navegar por Internet y leer el periódico, descubrir las últimas películas en cartelera, planificar nuestras próximas vacaciones, o simplemente distraer la mente hasta el momento de volver al trabajo.

7. Aprende un nuevo idioma

Puedes invertir tiempo en tu formación y crecimiento personal. Gracias a las nuevas aplicaciones móviles, puedes aprender idiomas de manera cómoda a través de tu teléfono, al ritmo que tú elijas y dedicándole el tiempo que tengas disponible. Puede que estés interesado en mejorar tu nivel de inglés, que quieras aprender a hablar alemán, o que te plantees el reto de aprender chino… ¿por qué no empezar hoy mismo?