4 pasos para incentivar la actividad física en el trabajo

Cada vez más empresas se toman en serio la promoción de la salud y la actividad física en el trabajo. Destacamos 4 acciones para impulsar el ejercicio físico desde la oficina.

La actividad física en el trabajo es un aspecto que coge cada vez más relevancia. Hay que tener presente que buena parte de los trabajos, principalmente los de oficina, incentivan un estilo de vida sedentario al tener que estar muchas horas sentado delante del ordenador y sin apenas movimiento.

En 1997, la Comisión Europea apoyó una iniciativa para establecer una Red Europea para la Promoción de la Salud en el Lugar de Trabajo (PST). Según la Declaración de Luxemburgo, documento en el que se recoge el compromiso europeo por promover la salud en el trabajo, impulsar este movimiento puede incrementar la productividad de los trabajadores, contar con una población trabajadora más sana y motivada mientras se reduce el riesgo de enfermedades relacionadas con el trabajo, accidentes y el estrés.

En este artículo recomendamos una serie de pautas que se pueden aplicar en la oficina para mantenerse activo:

Levantarse cada 30-45 minutos de la silla para caminar

Se puede ir al baño, ir a la cocina o hablar con un compañero durante unos minutos. Todas estas acciones son positivas ya que provocan que el cuerpo esté en movimiento y, además, sirven para levantar la cabeza de la pantalla y descansar un poco la vista. Si hay que gestionar algún tema con administración o secretaría y está en la misma planta, mejor acercarse antes que resolverlo por teléfono. Y si hay una reunión fuera de la oficina y queda cerca, también mejor ir a pie.

Subir y bajar cada día por las escaleras

Para acceder a las oficinas lo más habitual es subir en ascensor. Por ello, para mantener el cuerpo activado desde el primer momento, recomendamos subir y bajar por las escaleras. Otra buena iniciativa es desplazarse en bici o caminando si la oficina queda cerca de casa. Con esto ya estaremos contribuyendo a cumplir con los 45 minutos necesarios de actividad física al día.

Si no se lleva desayuno, mejor salir a la calle y comprar algo

Parar unos minutos a media mañana para desayunar siempre es beneficioso. Y si no se lleva desayuno a la oficina, lo mejor es salir a la calle para comprarlo y aprovechar para estirar las piernas. Eso sí, que el desayuno sea saludable.

Aprovechar los minutos después de comer para caminar

Con la barriga llena lo peor que podemos hacer es volver a nuestro puesto de trabajo y sentarnos. En lugar de volver a la oficina cuando todavía nos queda tiempo de descanso, caminemos durante unos minutos por la calle para bajar la comida.

Para más información sobre cómo promover la salud desde el trabajo, el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, dependiente del Ministerio de Trabajo, recoge más consejos y buenas prácticas.