Trucos para no engordar durante las vacaciones
Trucos para no engordar durante las vacaciones

El verano es el mejor momento para descansar. Ponemos la mente en blanco, olvidamos las preocupaciones y dejamos atrás el estrés. Como no tenemos una rutina, no le prestamos tanta atención a las comidas. Comemos a deshora y probablemente más de lo que deberíamos, así que esto es lo que debes tener en cuenta para evitar volver con unos kilos de más tras las vacaciones.

Controla la cantidad de las comidas

Durante las vacaciones dejamos la cocina de lado. Pero esto no significa que nos abandonemos y comamos cualquier cosa. Hay que vigilar la cantidad de comida que ingerimos. Y si vamos a 2 o 3 restaurantes a la semana, compensar esas ingestas con otras más ligeras.

Si hemos comido mucho al mediodía, una ensalada o algo ligero es suficiente por la noche. Y si la cena ha sido más fuerte de lo esperado, es mejor reducir la cantidad del desayuno al día siguiente. Además, hay que vigilar y mucho con picar entre horas. Evita productos con grasas saturadas y apuesta por los frutos secos. Y si te levantas a media noche, ¡que no se te ocurra acercarte a la nevera!

Haz ejercicio

Puede resultar difícil durante los meses más calurosos, pero vale la pena. Hacer unos 30 minutos de deporte cada día ayuda a sentirnos bien con nuestro cuerpo y a mantenerlo activo. Si tienes cerca una bici, úsala en lugar de ir a todos los sitios en coche. Y si prefieres algo más tranquilo, sal a pasear un rato cada tarde.

Evita los excesos de alcohol

Ningún tipo de exceso es bueno. Ya sea de comida o de bebida, hay que evitarlos. Eso no significa que no puedas beberte una caña o una copa de vino. Siempre que sea con moderación no te va a hacer daño. Eso sí, hay que tener presente que el alcohol engorda. Por lo tanto, hay que huir de esas copas de más si no queremos que la vuelta de las vacaciones sea aún más dura.

Helados sí, pero sin abusar

¿A quién no le apetece un buen postre helado durante las vacaciones? Los helados que compramos en los supermercados tienen unos altos niveles de azúcar y grasas. Por eso, es mejor comerlos con moderación si no queremos volver con unos cuantos kilos de más en septiembre. Como alternativa, la fruta siempre es una buena idea.