dieta macrobiótica

Que si la dieta vegetariana, que si la vegana o flexiteriana. Y ahora también la pescateriana. Si tú te has quedado en la dieta mediterránea y aun así te cuesta entender qué productos incluye y cuáles no, hoy rizamos el rizo. Te explicamos un nuevo concepto: la dieta macrobiótica.

Aunque no es exactamente nueva —fue impulsada por el filósofo japonés George Ohsawa en 1920— la dieta macrobiótica se ha puesto ahora de moda. Y es que personalidades y celebrities como la top model Gisele Bündchen, la actriz Gwyneth Paltrow, los cantantes Madonna y Paul McCartney o la reina Letizia han admitido que siguen este tipo de alimentación: simple y sana para vivir en armonía con la naturaleza y sus cambios. 

La dieta macrobiótica se basa en el principio de equilibrio de energías. La dieta se fundamenta en la teoría de que hay alimentos Yin y alimentos Yan, y que eligiendo y combinando estos productos de manera adecuada se puede llegar a una armonía entre el cuerpo y la mente. Pero, ¿qué productos se consumen en la dieta macrobiótica? ¿Cuáles están prohibidos? Si quieres introducirte en la dieta de la “larga vida” (traducción literal del término) te contamos qué puedes y qué no puedes comer. 

¿Qué alimentos incluye la dieta macrobiótica?

La dieta macrobiótica tiende al veganismo, una alimentación basada en el consumo de cereales (siempre integrales), legumbres, alimentos fermentados y vegetales de la estación. Sí, es una dieta ecológica que apuesta también por los alimentos locales y de la estación en la que nos encontramos ya que son los que más beneficios nos van a aportar a nivel digestivo y anímico.

  • Cereales integrales recomendados: Arroz integral, mijo, quinoa, trigo sarraceno, cebada, avena, centeno y espelta.
  • Verduras recomendadas: Las verduras de hoja o de tallo (apio, acelgas, berro, escarola, espinacas, grelos, lechugas de estación…); verduras que crecen por encima de la tierra (calabaza, cebolla, col, coliflor, brócoli); verduras de raíz (zanahoria, chirivía, bardana, rábano, remolacha, jengibre…).
  • La proteína: Legumbres, legumbres fermentadas como el tempeh, pescado mejor que carne y, si comemos carne, que sea ecológica y solo 1-2 veces por semana.

Si crees que esto es restrictivo, tienes que saber que la dieta macrobiótica no solo nos dice qué productos debemos consumir. La macrobiótica también nos habla de que existe una proporción de alimentos que tenemos que consumir en cada comida para mantener la salud. El menú ideal lo compondría, en primer lugar, un bol de sopa o crema, para entonar el estómago y preparar el aparato digestivo. Y, el plato principal debería contener:

  • 40%-60% de cereal integral
  • 10%-22% de proteína (preferiblemente de origen vegetal)
  • 1%-10% Ensaladas
  • 20%-35% Verduras
  • 0%-5% de fruta y frutos secos
  • 3%-7% de semillas, aceites, algas, sal, sopas.

¿Qué alimentos están prohibidos en la dieta macrobiótica?

Si te parece demasiado esfuerzo comer todos los alimentos que recomienda la dieta macrobiótica, te aseguramos que los que prohíbe te supondrán un sacrificio mucho mayor. Pero si pretendes cuidar tu cuerpo y mente ingiriendo alimentos macrobióticos, deberás eliminar de tu alimentación las grasas animales, carnes rojas, azúcares, frutas tropicales, cualquier producto lácteo, harinas y alimentos refinados, condimentos y especias (sobre todo si son picantes), productos con conservantes y colorantes, alimentos cultivados con abonos químicos, café y, algo que sorprende a la mayoría, berenjenas, patatas y tomates por pertenecer al grupo de las solanáceas.

La macrobiótica no es solo una dieta, es también un estilo de vida. Sin duda se trata de una alimentación saludable pero seguirla a rajatabla supone muchas restricciones y sacrificios. ¿Estás dispuesto a asumirlos?