Pescados sin espinas niños

El pescado es una de las fuentes animales más saludables que existe. En la mayoría de casos aporta una gran cantidad de proteínas, minerales, vitaminas y grasas saludables, como los ácidos grasos Omega 3. Todos estos nutrientes hacen de él un alimento indispensable para el desarrollo de los más pequeños.

De hecho, el pescado ayuda a los niños en su desarrollo cognitivo al ser rico en fuentes minerales como el zinc, el fósforo y vitaminas A y B, sustancias que ayudan a la concentración, la memoria y el aprendizaje. Por otra parte, es un alimento de fácil digestión.

Además, está demostrado que consumir pescado azul mejora el sistema nervioso y circulatorio, así como regula los niveles del colesterol, ya que aporta una gran cantidad de sodio, hierro y potasio, tres minerales fundamentales.

Todo ello hace que el pescado sea un alimento indispensable en una dieta variada y equilibrada. De hecho, los expertos recomiendan comer entre 2 y 3 veces a la semana. Sin embargo, en muchas ocasiones puede costar que los niños lo coman, ya que les suele gustar poco por su sabor y por  tener espinas.

Por eso, es conveniente buscar aquellos que puedan comerse en filete y limpios de espinas. A continuación, explicamos algunos tipos de pescado nutritivos fácilmente digeribles por los más pequeños.

El mero

El mero es un pescado típico del mediterráneo. Principalmente destaca por su bajo contenido calórico y su alto valor biológico. Eso quiere decir que, aunque no tenga una elevada cantidad de proteínas, contiene todos los aminoácidos esenciales para un correcto funcionamiento del organismo. Asimismo, el mero es un alimento que aporta muchas vitaminas, entre ellas la B1, B3, B12, así como fósforo y potasio.

Todo esto hace que este pescado sea muy bueno para la actividad mental, el sistema nervioso, el aprovechamiento de los nutrientes energéticos, la formación, el desarrollo de huesos y la protección del sistema inmunológico.

La merluza

Otro pescado muy nutritivo y que les encantará a los niños es la merluza. Se trata de un pescado blanco con un contenido bajo en grasas y calorías. Además, la merluza tiene un sabor muy suave y textura fina.

Al igual que el mero, la merluza es rica en proteínas completas, es decir, de alto valor biológico. Además, cuenta con una gran cantidad de vitaminas del grupo B y minerales como potasio, fósforo y magnesio. Todos estos nutrientes son muy buenos para los más pequeños, ya que son esenciales para el desarrollo de los huesos, la protección celular, el sistema nervioso y el aparato muscular.

El lenguado

Finalmente, el último pescado que destacamos es el lenguado. Este pescado blanco apenas tiene grasas y proteínas. Aun así, las que contiene son de un alto valor biológico. Por otra parte, su consumo está altamente indicado para aquellos niños que necesitan controlar su peso.

Asimismo, si en algo destaca este pescado es en su riqueza en yodo. Se trata de un mineral indispensable para el funcionamiento de la tiroides, glándula que se encarga de las funciones metabólicas y del desarrollo cerebral. Además, cuenta con un alto contenido en fósforo y potasio, dos minerales fundamentales para el sistema nervioso y la actividad muscular.

El lenguado tiene un sabor muy suave y agradable para los niños. Además, se puede combinar con muchas cosas, por lo que será muy fácil ver cómo les puede gustar más.