4 pasos para preparar la mejor tarta de queso
4 pasos para preparar la mejor tarta de queso

La alimentación cambia cuando llega la época de más calor. Estos alimentos harán evitar el estreñimiento

Muchas horas de sol en la playa o disponer de más tiempo libre son cambios de hábitos que pueden impactar directamente en nuestra salud y causar estreñimiento por seguir una alimentación diferente. De hecho, al no tener una rutina durante el período de vacaciones puede que se dejen de seguir algunas costumbres que sí se tienen en cuenta a lo largo del año.

En este artículo repasamos qué alimentos consumir durante el verano  para evitar problemas de estreñimiento.

Alimentos con fibra

Aunque parezca un tópico, no lo es. Un consumo regulado de fibra contribuye a una adecuada digestión de los alimentos. La cantidad recomendada de fibra es de entre 25 y 30 gramos al día. La ingestión de alimentos como frutas, verduras y legumbres ayuda a conseguir la cantidad adecuada de fibra durante el verano.

Alto consumo de fruta

La fruta es, junto con la verdura y las legumbres, uno de los alimentos imprescindibles durante el verano. Además de contener una gran cantidad de agua y ser ideal para refrescarnos, facilita el tránsito intestinal. En este sentido, las frutas más adecuadas son los kiwis, las ciruelas y las fresas.

Legumbres y caldos

No hay que olvidarse de las legumbres durante el verano. Los potajes no apetecen, pero se pueden consumir en ensaladas o platos fríos. Al ser ricas en fibra, las legumbres ayudan a mantener un estado óptimo del sistema digestivo. Una buena opción son las lentejas, los guisantes y los garbanzos, perfectos para evitar el estreñimiento este verano. Y si optamos por tomar caldos, hay que intentar que sean sin grasa.

Cereales integrales y frutos secos

Es posible que durante las vacaciones aumente el consumo de bollería para desayunar. Este recurso no va a favorecer en nada a nuestra flora intestinal. Se debe apostar por los copos de avena y el arroz, el pan y las pastas integrales. En el caso de los frutos secos, las nueces y las avellanas son una opción perfecta.

Y, por último, una buena hidratación

No hay que olvidar los beneficios de una hidratación constante durante el verano. Pero hay que hacerla principalmente con agua y zumos. La cantidad recomendada debe ser un poco superior a los dos litros diarios ya que el calor puede acelerar los síntomas de deshidratación. Y siempre que se pueda, eliminar el consumo de bebidas azucaradas y el alcohol.