Las 4 verdades sobre las dietas milagro para adelgazar en verano
Las 4 verdades sobre las dietas milagro para adelgazar en verano

Cuando llega el verano nos gusta lucir figura en la playa o en la piscina. Para conseguirlo, hay que huir de las famosas dietas milagro.

El método Dukan o la dieta del ayuno intermitente son algunas de las más conocidas, pero no por ello efectivas. En este artículo explicamos por qué.

Pérdida de peso, no a cualquier precio

Muchas de las dietas milagro son excluyentes. Priorizan el consumo de grasas y proteínas animales en detrimento de la fibra, vitaminas, minerales e hidratos de carbono. Un alto consumo de huevos, pollo o salmón puede tener consecuencias nutricionales graves. Por ello, es mejor encontrar el equilibrio. Aumentar el consumo de frutas y verduras y reducir, por ejemplo, el de carne roja.

El ayuno no es un buen compañero

Según las dietas milagro, otra de las claves para adelgazar es eliminar comidas. Lo que proponen muchas de ellas es reducir la ingesta necesaria de frutas y proteínas que aporta el desayuno. Al final, no se trata de eliminar comidas para bajar de peso, sino de comer bien desde bien temprano para tener la energía suficiente.

Un déficit de energía que se traduce en una de las versiones de la dieta del ayuno intermitente, la versión 16:8. Esta consiste en comer alimentos durante 8 horas al día y no comer más durante las 16 horas restantes.

El temido efecto rebote

Aunque no lo quieran admitir, las personas que siguen una dieta milagro saben que existe el llamado efecto rebote. Perder peso rápidamente supone un grave perjuicio nutricional. Al dejar de ingerir alimentos clave para nuestro metabolismo, estamos malacostumbrando a nuestro cuerpo. De hecho, cuando se deja de seguir la dieta milagro y se vuelve a consumir como de costumbre, todos esos kilos perdidos se recuperan e incluso se ganan de más.

No es dieta si no es personalizada

Nadie tiene las mismas necesidades nutricionales y lo que funciona a una persona puede ser contraproducente para otra. Las dietas que realmente tienen éxito son las que se adaptan a las características de cada uno. A partir de los problemas identificados por un nutricionista se podrán aplicar los cambios necesarios en la alimentación. Toda dieta que no tenga en cuenta los gustos y necesidades de cada uno, simplemente no funcionará.

En resumen, para conseguir que una dieta sea exitosa este verano es imprescindible acudir a un especialista, seguir unos buenos hábitos alimenticios y realizar ejercicio físico con frecuencia.