Qué es y para qué sirve una dieta hiperproteica

Existen muchas metodologías distintas para adelgazar y controlar nuestro peso corporal. Lo ideal es buscar aquella que nos aporte los nutrientes necesarios para nuestro cuerpo, ya sean proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales o vitaminas.

Además, es muy importante seguir las instrucciones de un experto en nutrición, especialmente cuando queremos seguir una dieta hiperproteica reduciendo la ingesta de hidratos de carbono.Si queremos seguir una dieta hiperproteica,  es importante que un médico nos realice un estudio de peso, de morfología y que nos marque unos objetivos previos realistas. Una vez visitemos al experto nutricionista, él se encargará de realizar una dieta personalizada y adecuada a nuestras necesidades.

Dieta hiperproteica, fácil y saciante

La dieta hiperproteica se ha hecho especialmente popular en los últimos años por ser relativamente “fácil” y porque nos sacia fácilmente. Ésta consiste en aumentar las proteínas de nuestras comidas y reducir los carbohidratos. De este modo, al no tener excedente calórico, el cuerpo se ve obligado a utilizar la energía almacenada en nuestro cuerpo . El principal objetivo de esta dieta es perder peso manteniendo músculo, por eso debe ser rica en proteínas.

La razón es que nuestro cuerpo trabaja a partir de oxígeno y glucosa, gracias a ellos fabricamos las moléculas energéticas. Esta energía se puede conseguir a través de los carbohidratos, las proteínas y las grasas, y cada uno aporta un tipo de energía diferente. Sin embargo, si se lleva a cabo una dieta hiperproteica y no hay glucosa procedente de los hidratos, la glucosa pasa a obtenerse a través de las grasas. Por lo tanto, perdemos grasa corporal.

La dieta hiperproteica consta de las 5 ingestas tradicionales y además te permite comer una buena cantidad de alimentos hasta saciarte, siempre y cuando no sean alimentos muy calóricos. El menú ha de estar compuesto por carne, pescado, pollo y huevos, y reducir las porciones de legumbres, el pan o arroz. Para conseguirlo, casi un 45% de los macronutrientes deberán ser proteínas, mientras que las grasas deberán reducirse a un 25%.

Efecto rebote y otras contraindicaciones

Es importante tener en cuenta que este tipo de dietas suelen tener un efecto rebote más elevado que las demás, principalmente por no estar llevando a cabo una rutina alimentaria común. Por lo que, una vez dejemos de hacerla, es probable que nuestro cuerpo vuelva a su estado previo.

Otro aspecto importante es tener en cuenta que una dieta de este tipo puede acarrear varias contraindicaciones. Por ejemplo, problemas renales y hepáticos, una peor absorción del calcio, dolores de cabeza, un déficit de micronutrientes como las vitaminas o los minerales, o sensación de náuseas y fatiga.

Seguir las recomendaciones de un experto

Es por eso que es  importante seguir siempre las pautas de un experto en nutrición, ya que cuando uno quiere perder peso no debe olvidar nunca el concepto de dieta equilibrada y variada que aporte todos los nutrientes que necesita el organismo. Todo ello, junto a la realización de actividades físicas, puede ser suficiente para mantener el peso a raya y estar sanos durante mucho tiempo.