evitar los empachos en las comidas navideñas

Diciembre es sin lugar a dudas el mes de las comidas copiosas. Y es que no solo comemos en exceso durante los días festivos, los abusos empiezan una o dos semanas antes. Si te encanta asistir a estos eventos pero sabes que tu cuerpo se va a resentir después, ¡no te preocupes! En este artículo te damos las claves para evitar los empachos en las comidas navideñas. 

Primero llega la típica cena de empresa de Navidad. Es verdad que es un evento especial, porque es la ocasión ideal para quedar con tus compañeros y superiores en un ambiente extralaboral mucho más distendido y divertido. Y luego viene la reunión anual de amigos, que se suele celebrar por estas fechas porque es el único momento del año en el que os juntáis todos en el pueblo. Y claro, no puedes decir que no, ¡van todos! 

Después están las fechas clave, la cena de Nochebuena con la familia de tu madre y la comida de Navidad con la de tu padre. Platos y más platos de canapés, marisco, carne y postres, muchos postres. La comida está hecha con tanto cariño y dedicación que tienes que probarlo todo. Pero ojo, que comer demasiado puede arruinarte las vacaciones. 

Un empacho te puede producir pesadez y dolores de barriga. En los casos más graves hasta puedes sufrir escalofríos y fiebre. Vaya, lo que se conoce comúnmente como un empacho. Seguro que no quieres pasar tus días de fiesta en estas condiciones, ¿verdad? Pues sigue nuestras recomendaciones para evitar los empachos en las comidas navideñas:

Consejos para evitar los empachos en las comidas navideñas

  1. No consumas en exceso alimentos grasos y alimentos que producen acidez, como frituras, carnes grasas, comidas picantes, cebolla, tomate, cítricos, cebolla, chocolate, alcohol, bebidas gaseosas, café u otras bebidas con cafeína. Es difícil evitar estos productos, pero por eso te recomendamos que no abuses.
  2. Reduce la cantidad de las comidas. Como decíamos, es difícil, casi imposible, no probarlo todo. Puedes probarlo todo, así además, harás muy feliz a los cocineros que les haya tocado trabajar el día de fiesta, ¡pero no llenes el plato! 
  3. Procura masticar mucho y despacio toda la comida. Masticar bien los alimentos es primordial para que cuando lleguen a nuestro estómago estén mucho más trabajados y sea mucho más fácil digerirlos. De esta manera, la digestión será más rápida y no notaremos esa pesadez. Además, dedicándole tanto tiempo a esta actividad, comerás menos cantidad. Este ejercicio no te costará ningún sacrificio y te ayudará a evitar los empachos en las comidas navideñas. 
  4. No te acuestes antes de que pasen 2 horas desde la comida o cena. Todos sabemos lo que apetece una siesta tras una comida copiosa o lo mucho que se alargan las cenas, hasta la hora de dormir. Pero debes evitarlo. ¿Por qué? Porque cuando dormimos nuestro cuerpo reduce su actividad y nuestro estómago tarda más en hacer la digestión. Además, en posición horizontal tendrás más probabilidades de sufrir acidez, sobre todo si eres propenso.
  5. Haz ejercicio. Si has hecho lo que has podido pero aun así te has pasado comiendo, aprovecha el tiempo en familia o amigos para pasear juntos. Caminar es una actividad apta para todas las edades y muy saludable, con la que, además, puedes socializar.