Colon irritable

El colon irritable o síndrome de intestino irritable (SII) es una enfermedad crónica que afecta al funcionamiento del aparato digestivo. Generalmente, esta patología va acompañada de alteraciones en las deposiciones, molestias abdominales, sensación de hinchazón y desajustes en el tránsito intestinal.

En muchas ocasiones, estas dolencias pueden llegar a modificar la rutina de una persona y afectar a su calidad de vida. Por eso, es importante acudir a un experto para controlar los síntomas y aplicar aquellos cambios que sean necesarios. La modificación de la dieta, el estilo de vida o el ejercicio físico son tres soluciones válidas para tratar el colon irritable.

Según la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), sólo un 15% de los afectados consulta a un médico. Por ello, cabe recordar algunos consejos nutricionales y saludables que pueden mitigar considerablemente las dolencias.

¿Cuándo aparecen los síntomas?

Los síntomas de colon irritable pueden aparecer en cualquier etapa de nuestras vidas, aunque suelen tener más incidencia de los 35 a los 55 años. Sin embargo, cada vez más los jóvenes sufren esta patología y acuden a un experto en busca de consejo.

¿Cuáles son las causas del colon irritable?

Las causas pueden ser muy variadas y dependen de varios factores. Actualmente no existe un consenso general sobre cuál es la razón principal de la enfermedad. Sin embargo, está demostrado que algunos factores psicológicos y fisiológicos pueden influir y provocar alteraciones en la sensibilidad digestiva y la motilidad intestinal (acción del aparato digestivo de pasar el contenido ingerido desde la boca al ano).

Los altos niveles de estrés y ansiedad, la alimentación, los factores genéticos, enfermedades intestinales sufridas con anterioridad o las intolerancias a algunos alimentos pueden ser algunas de las causas. Sin embargo, cada caso es diferente y debe atenderse de manera personalizada.

Qué dieta seguir para el colon irritable

Una correcta alimentación puede favorecer la normalización del tránsito intestinal y reducir algunos de los síntomas del colon irritable. También es recomendable seguir las pautas de un experto y llevar a cabo hábitos tan sencillos como comer las 5 raciones diarias recomendadas, hacerlo en un horario adecuado o masticar bien los alimentos (puede también ayudar.)

Estas son algunas de las recomendaciones que se deben aplicar a la dieta para tratar el colon irritable.

Atención a lo que bebemos

Para disminuir la afectación del colon irritable, es importante vigilar la hidratación. Se debe reducir el consumo de bebidas con cafeína, gas o alcohol y aumentar el consumo de infusiones digestivas y relajantes como la valeriana, la tila o la camomila. Este cambio puede ser muy positivo, no sólo a nivel físico sino también mental. Además, es de vital importancia beber mucha agua, especialmente en momentos de deshidratación y alteraciones intestinales.

Fibra soluble e insoluble

La fibra es un gran aliado del tránsito intestinal y la digestión, ayuda a nuestra flora intestinal y favorece a las enzimas digestivas. Sin embargo, no toda la fibra es recomendable cuando se sufre de colon irritable.

Es conveniente aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra soluble, como por ejemplo manzanas, espinacas, zanahorias o avena. Asimismo, conviene reducir el consumo de alimentos ricos en fibra insoluble como serían los cereales integrales y las legumbres, especialmente aquellos que provoquen una mayor cantidad de gases.

Evitar alimentos que irritan el intestino

Otro aspecto importante es evitar aquellos alimentos con altos niveles de grasas saturadas, refinados o picantes. Este tipo de alimentos pueden acabar provocando una irritación en el intestino. Tampoco es muy recomendable condimentar la comida con especias y hierbas aromáticas.

Añadir alimentos con enzimas digestivas

En una dieta para el colon irritable conviene evitar las frutas con mucha fructosa y comer aquellas que sean ricas en pectinas. Productos como el aguacate, los plátanos, la piña o la papaya pueden ser muy favorables para la digestión.