El confinamiento por la propagación del coronavirus nos alejó a algunos de todo contacto social cara a cara y actividad al aire libre, por eso, una de las consecuencias comunes de esta situación ha sido la carencia de vitamina D que puede conllevar la falta de exposición solar. Decimos que esto solo ha sido para algunas personas, puesto que hemos estado viendo a muchas otras estos tres últimos meses tomando el sol en los balcones, terrazas y jardines de sus casas.

Es conocido el papel que la vitamina D juega en los niveles de calcio y la salud de nuestros músculos, pero son muchas también las virtudes que presenta para otras partes de nuestro organismo, como el sistema cardiovascular.

Los grupos de población con más riesgo de padecer déficit de vitamina D son las personas mayores, a partir de los 50 años, o las personas con obesidad.

Si bien es verdad que la vitamina D se sintetiza a través de la piel y solo una pequeña parte proviene de la dieta, aun así nuestro cuerpo agradecerá todo lo que le pueda ayudar a metabolizar esta vitamina.

La alternativa en caso de déficits graves de vitamina D es un suplemento vitamínico, pero siempre debe ser recetado y controlado por un médico.

El sol, la fuente de vitamina D más eficaz

Ahora que ya podemos salir de casa, siempre con responsabilidad, hay que tener en cuenta que con la exposición durante 10 o 15 minutos al día se suelen cubrir las necesidades del cuerpo de esta vitamina. Es decir, si trasteamos un poco por nuestro jardín o salimos a hacer un recado, seguramente nuestro cuerpo ya habría absorbido la cantidad de vitamina D que necesita.

Si te gusta tomar el sol y lo haces para regular tus niveles de vitamina D, ten en cuenta que las partes de tu cuerpo que más predispuestas están para absorber esta vitamina son las rodillas y los antebrazos. Eso sí, no olvides usar protector solar para exposiciones prolongadas. ¡Eso no te impedirá asimilar la vitamina!

Alimentos ricos en vitamina D

Existen otras fuentes que pueden proporcionar vitamina D a nuestro organismo, como son algunos grupos de alimentos:

  • Pescado azul
    Los pescados azules, como el salmón, el atún, las sardinas o la caballa, son los alimentos que más vitamina D contienen. Y no solo son una fuente de esta vitamina, sino también de proteínas y Omega 3.
  • Marisco
    Las ostras, las gambas, los langostinos y las almejas también pueden aportarnos una cantidad sustancial de esta vitamina.
  • Lácteos
    La leche y los yogures enteros, el queso y la mantequilla también la aportan. En estos alimentos la vitamina D se encuentra en la grasa, así que si los tomamos desnatados deberíamos comprobar que estén enriquecidos. Los quesos como el gouda, el emental o el parmesano serían los más apropiados.
  • Huevos
    La vitamina D en los huevos se encuentra en la yema. Estos alimentos, además, presumen de muchas otras propiedades nutricionales beneficiosas para nuestro organismo y un elevado contenido protéico.
  • Setas
    Los champiñones y muchos otros tipos de setas son otro tipo de alimentos que pueden proporcionarnos vitamina D.
  • Cereales y zumos
    Algunos cereales, zumos y otras bebidas que tomamos como desayuno contienen vitamina D agregada. Consulta la información nutricional en las etiquetas de los envases para saber si es el caso de los que más te gustan.
  • Otros
    Varios alimentos de origen vegetal como las almendras, la col, las espinacas o los higos también son fuentes de vitamina D.

¿Se te ocurre algún plato para combinar varios de estos alimentos? Puedes consultar nuestra sección de recetas para coger algunas ideas.